El itinerario empieza en las casas de S'Alqueria Vella y sigue por el camino de Els presos, que remonta el valle de S'Alqueria hacia el pie de En Porrassar, llega a Es Campament dels Soldats, y, desde allí, continúa hasta la cumbre del monte de Sa Tudossa, donde podremos disfrutar de una panorámica excelente. El trayecto presenta innumerables puntos de interés natural, etnológico e histórico.
Dificultad media. Duración: 120 min. (Sólo ida)
S'ALQUERIA VELLA
La finca de S'Alqueria Vella (374,72 ha) fue adquirida por el Gobierno de las Illes Balears en el año 2001 y se incluye en el parque natural de la península de Llevant, junto con las fincas de Albarca y Es Verger (1127,9 ha).
El valle de S'Alqueria Vella se encuentra a unos 230 m de altitud, acoge más de una docena de edificaciones diferentes y está rodeado por las laderas de Sa Talaia Freda, Es Porrassar, monte de Es Corb, monte Figuer y monte Genet.
Las casas de S'Alqueria Vella d’Avall, a la entrada del Parque, son modestas y de aspecto robusto, con pocas aberturas en los muros. Su emplazamiento sobre una pequeña colina, a una cierta altura, las hace destacar en el conjunto de su entorno: el valle.
Los llanos del valle se han cultivado desde tiempos muy remotos. El olivar y la ganadería ovina fueron la base de la economía de la finca. Actualmente, las fincas se gestionan bajo los criterios del Consejo Balear de la Producción Agraria Ecológica (CBPAE).
Las ovejas de S'Alqueria Vella, Es Verger y Albarca son de raza mallorquina, y aprovechan la vegetación espontánea, rastrojos y hojas de almendro. Hay más de 500 ovejas y están destinadas, fundamentalmente, a la producción de carne.
LAS CASAS DE S'ALQUERIA VELLA DE DALT
Para ir hacia Sa Tudossa, se debe pasar una barrera y seguir el camino. En el fondo del valle, hay un olivar y ante nosotros se encuentra la peña blanca del Puig des Corb. Pasadas unas curvas, dejamos a mano izquierda el camino que baja hacia las casas de S'Alqueria Vella de Dalt. Estas casas del predio son la segunda construcción más importante de la finca y datan del siglo XIX. Están formadas por la vivienda de los colonos, además de los establos, los pajares y una cisterna, que se encuentran aislados de las casas.
Cerca de las casas, queda una noria, en buen estado de conservación, y otros elementos etnológicos como unos abrevaderos, cercados ganaderos, numerosos bancales, recientemente restaurados, y algunos caminos de herradura: uno de éstos desciende paralelamente al Camí dels Presos en dirección hacia las casas de S'Alqueria Vella d'Avall. A lo largo del recorrido, encontramos a la derecha la almazara y las cocheras que empleaban los habitantes tanto de S'Alqueria Vella d'Avall como los de S'Alqueria Vella de Dalt.
El itinerario continúa unos 50 m por el camino de Els Presos hasta que se toma el desvío a la derecha, que se adentra en el pinar del monte de Es Corb y que llega hasta Es Campament.
EL PINAR
El parque natural de la península de Llevant acoge una gran variedad de hábitats para centenares de especies de flora y fauna. Los bosques son escasos en las montañas de Artà, a causa de los reiterados incendios que han sufrido. Los pinares constituyen un excelente refugio para los pájaros, como el carbonero común (Parus mayor), el piquituerto (Loxia curvirostra), el pinzón (Fringilla cœlebs) y el verderón (Carduelis chloris).
Colgadas de los pinos podéis ver cajas-nido, colocadas para favorecer la presencia de aves insectívoras, especialmente el carbonero común, que ayudan a combatir de manera natural la plaga de la procesionaria del pino.
Debido a su situación en la umbría del monte de Es Corb, este pinar es bastante sombrío y en él podremos encontrar muchos tipos de setas, plantas trepadoras como la rubia (Rubia peregrina) y el amor de hortelano (Galium sp) y endemismos como el pamporcino (Cyclamen balearicum).
El pinar se extiende hasta una torrentera, parcialmente encajada dentro de pared de piedra seca, mientras el camino sube entre bancales abandonados, testimonio del trabajo de los establecedores de estas tierras en el siglo XIX y de los presos del campamento.
ES CAMPAMENT DELS SOLDATS (CAMPAMENTO DE LOS SOLDADOS)
Ya fuera del pinar, el sendero nos conduce otra vez hacia el camino de Els Presos, a muy poca distancia de Es Campament dels Soldats. El campamento es actualmente un montón de ruinas, pero entre 1941 y 1942, tras acabar la Guerra Civil, fue empleado como colonia penitenciaria para unos 900 prisioneros republicanos procedentes de la península. Los prisioneros construyeron la carretera, que debía llegar hasta la atalaya Moreia (de aquí el nombre “de los Presos”), donde debían levantar un fortín armado con baterías de costa, a cambio de redimir la condena.
En el campamento, todavía podemos intuir las dependencias de los oficiales, la cantina, el almacén, el hospital e imaginar en qué condiciones convivían los prisioneros dentro el barracón. Una piedra grabada recuerda las personas que fueron condenadas a trabajos forzados.
Se ha instalado un depósito de agua en el campamento para emplearlo en las tareas de extinción de incendios.
Seguimos el indicador en dirección a S'Arenalet. Si giramos la vista atrás, veremos el valle de S'Alqueria Vella, con el monte de Es Corb a la izquierda y, a su derecha, la sierra de Artà, desde el Bec de Ferrutx, hacia el monte de sa Creu y la atalaya Freda que, con 563 m, es la cumbre más alta de esta sierra.
LA MONTAÑA Y LOS INCENDIOS
A medida que avanzamos por el camino, encontramos un paisaje dominado por el carrizal y el viento, que actualmente se encuentra abierto a los excursionistas que hacen este camino pero que, en otros tiempos, sólo lo recorrían pastores, recolectores de palma, torreros y contrabandistas.
El paisaje está estrechamente relacionado con las actividades humanas, sobre todo con el uso secular del fuego como método para obtener carrizo tierno para el pasto del rebaño ovino. Esto explica la carencia de bosques en estas vertientes, donde el carrizo ha rebrotado infinidad de veces, mientras que otras especies no corrían la misma suerte tras cada incendio.
La Consejería de Medio Ambiente hace muchos esfuerzos para prevenir y extinguir con rapidez los incendios forestales. El Plan comarcal de defensa contra incendios forestales de Llevant considera el camino de Els Presos como una vía de acceso rápida y segura para actuar en caso de incendio; y, para garantizar la seguridad de los trabajadores que participan en la extinción de los incendios, se han limpiado de vegetación los márgenes del camino.
Por otro lado, también se ha intervenido en la regeneración de la cubierta forestal, tal como se puede ver en 9 parcelas a lo largo del camino de Sa Tudossa, donde se han sembrado especies autóctonas para que, a medio plazo, estos espacios se desarrollen y se conviertan en núcleos de dispersión de semillas hacia las zonas próximas. Las parcelas están cerradas con rejas para evitar que ovejas y cabras pasten en ellas.
SA TUDOSSA
Quedan todavía 20 minutos para llegar al monte de Sa Tudossa. Desde la cumbre, podemos disfrutar de magníficas vistas, tanto hacia la costa Norte de la península de Llevant, con la isla de Menorca al fondo (visible en los días más claros), como sobre de la bahía de Alcúdia. Éste es, sin duda, un buen lugar para reflexionar sobre el uso de la costa a lo largo de la historia.
Desde Sa Tudossa podéis identificar las torres de la atalaya Moreia, justo detrás, la de Albarca, más abajo, en la costa, y la de Son Jaumell, en el lado de Capdepera. Entre los siglos XVI y XVIII, durante la época de ataques piratas y corsarios, se diseñó la red de torres de vigilancia o atalayas comunicadas a través de señales de fuego y humo. Más tarde, se incorporaron cañones a algunas torres y éstas sirvieron de defensa. Ahora, estas torres forman parte de nuestro patrimonio cultural.
El contrabando apareció a partir del siglo XVIII, como una respuesta social ante el elevado control fiscal ejercido sobre los productos de importación. La costa que vemos desde Pollença a Artà fue un punto importantísimo de desembarco de género.
También podemos ver la Colònia de Sant Pere, fundada el año 1880 con 66 familias para favorecer el cultivo de nuevas tierras en momentos en los que el crecimiento de la población amenazaba con sobrepasar la producción de subsistencias (hambruna).
La costa de la bahía de Alcúdia también recibió la llegada del turismo de masas: entorno a los años 1950-60 llegan a una Mallorca agrícola miles de turistas buscando sol y playa. Las tierras más pobres junto al mar, que nadie quería, se revalorizan. Es la época del crecimiento urbanístico sin planificación: Can Picafort, el Puerto de Alcúdia,...
A partir de finales del siglo pasado, y hasta ahora, el paisaje queda como una consecución de espacios naturales protegidos y de otros urbanizados. Entre los primeros, podemos disfrutar del parque natural de S'Albufera de Mallorca y del Parque que ahora visitáis, el de la península de Llevant. Al llegar al final del itinerario, podemos aprovechar para descansar, comer y tomar fuerzas para el camino de vuelta hacia las casas de S'Alqueria. En el descenso, es interesante visitar las casas de S'Alqueria Vella de Dalt. También podemos bajar hacia la playa de S'Arenalet des Verger por el camino de En Mondoi (1 hora) o hacia el refugio de Els Oguers por el camino de S'Esquena Llarga (1 hora).