Itinerario en color verde claro
El itinerario de la fuente de Penya Roja es un paseo muy cómodo que nos adentra en el corazón de las montañas del parque natural de la península de Llevant, siguiendo el curso del torrente de Penya Roja.
El torrente y el camino se entrecruzan hasta nueve veces, ofreciendo en cada curva un paisaje sorprendente. Vale la pena conocer el esplendoroso madroñal y el frágil entorno de la fuente de Penya Roja.
Dificultad: baja. Duración: 15 min. (Sólo ida)
ÁREA DE ACAMPADA DE S'ARENALET DES VERGER
Iniciamos el itinerario en el pinar del área de acampada de S'Arenalet des Verger y subimos por el camino paralelo al torrente. El pinar, cerca del torrente de Penya Roja, es uno de los pocos que ha sobrevivido a los incendios reiterados en la zona. Si permanecemos un rato en silencio, podremos observar algunas aves como la tórtola común (Streptopelia turtur), la paloma torcaz (Columba palumbus) o el papamoscas gris(Muscicapa striata). No faltan los indicios de actividad de los pequeños mamíferos: hurgadas de conejo y piñas mordidas por el ratón de campo sobre la alfombra de hojarasca de pino.
El albarraz Delphinium pictum ssp. pictum destaca por su abundancia en el área de acampada. Esta planta es endémica de Mallorca, Córcega y Cerdeña. Algunas partes del albarraz se empleaban antiguamente como insecticida por su toxicidad.Al lado del pinar, se puede ver un cercado que delimita un antiguo huerto en el que todavía sobreviven algunas higueras. Dentro de este cercado, hallamos el depósito que suministra agua al refugio de S'Arenalet. El agua procede de la fuente de Penya Roja.
LAS CARBONERAS
Las dos bases de carboneras que se conservan en el pinar sirven como testimonio de la pasada existencia de una explotación forestal tradicional. Las carboneras se empleaban para producir carbón vegetal, que era muy necesario para las cocinas, los braseros y las planchas.
Para hacer la base de la carbonera, el carbonero colocaba las piedras formando un empedrado circular. Sobre el empedrado se ponían piedras más pequeñas y sobre éstas, una capa de tierra roja arcillosa. Después, se colocaba la madera y el ramaje para, finalmente, cubrirlo todo con tierra. Para producir 26 Kg. de carbón hacían falta 100 Kg. de madera de buena calidad, como la de encina, madroño y acebuche.
El carbonero y su familia llevaban a cabo esta actividad durante los meses de primavera y verano. La cocción de la madera hasta convertirla en carbón duraba unos 9 días, durante los cuales se debía supervisar con atención el proceso.
Existen testimonios escritos que cuentan que los carboneros que trabajaban durante los años treinta en las fincas des Verger podaban las encinas de al lado de la fuente de Els Oguers y S'Arboceret. Esto evidencia la existencia de encinares no hace demasiado tiempo en zonas en las que actualmente son inexistentes.
LOS SECRETOS
A menos de 50 metros por detrás de las casas de S'Arenalet y en dirección hacia Cala Roja hay dos escondites o secretos de contrabando, testimonio de la existencia del comercio ilegal de tabaco. Estas cavidades excavadas en el terreno, muy abundantes en el litoral de Mallorca, ocultaban perfectamente la carga de tabaco, "es bulto", que se desembarcaba en las noches más oscuras para evitar así que fuesen descubiertas por los milicianos o carabineros que custodiaban la costa. El escondite se tapaba con piedras, de forma que quedaba perfectamente camuflado en el terreno.
SES CUINES
Siguiendo el curso del torrente, atravesaremos un denso madroñal antes de llegar a un rellano rodeado por paredes rocosas. Enseguida apreciaremos las cavidades a mano izquierda del camino. Este lugar se conoce por el nombre de Ses Cuines.
Inmediatamente delante de Ses Cuines, a la derecha del camino, hay una repoblación del año 2003 realizada con el objetivo de contribuir de manera activa a la recuperación de las masas forestales de la zona. El cercado y la protección metálica previenen los efectos devastadores que las cabras oradas provocan en la vegetación. La elevada población de cabras representa, junto con los incendios forestales, el principal obstáculo para la recuperación de los bosques.
PASEO POR EL MADROÑAL
El madroño, tan abundante en este tramo del itinerario, es un arbusto que normalmente aparece asociado a los encinares o acebuchales, aunque también lo encontramos en el chaparral mediterráneo cuando el bosque ha sufrido una regresión. El madroño crece en lugares húmedos o con bastante suelo, como esta cuenca del torrente, ocupados antiguamente por encinares o acebuchales.
En otoño, estos arbustos nos ofrecen la posibilidad de probar los madroños. Los frutos del madroño necesitan un año para madurar. Primero son verdes, después amarillos y finalmente, cuando están maduros, de un rojo intenso, momento que coincide con la floración.
En días cálidos y sin viento, tal vez encontréis la espectacular mariposa del madroño (Charaxes jasius), frecuente en la zona de Artà. Las orugas, que también son vistosas, se alimentan principalmente de las hojas de madroño.
LA FUENTE DE PENYA ROJA
Al acabar el camino, cruzamos el torrente por novena vez a lo largo de nuestra ruta. Seguimos su curso hasta llegar a un charco entre los juncos. La fuente de Penya Roja brota justo en medio del torrente, a unos 50 m de altitud sobre el nivel del mar.
La cal que contiene el agua emanada de la fuente precipita en forma de carbonato cálcico sobre las rocas y los vegetales que el agua encuentra en su camino quedan incrustados en ellas. El resultado es la formación de una roca calcárea en la que quedan incrustados fragmentos de juncos, helechos, hepáticas y musgos perfectamente apreciables. La formación de las estalactitas y estalagmitas de las cuevas de nuestras islas se produce también por el mismo fenómeno: la precipitación de carbonato cálcico disuelto en el agua.
Si nos acercamos lentamente, sorprenderemos a las ranas que cantan mientras toman el sol. La rana (Rana perezi) presenta una coloración muy variable entre el verde y el marrón, con manchas oscuras. Fue introducida en las Islas Baleares por los humanos y habita en la península Ibérica y el sur de Francia.
Los alrededores de la fuente son de un interés botánico destacable, puesto que allí se pueden contemplar plantas endémicas como la dedalera (Digitalis minor), la brutonica (Teucrium asiaticum), Scutellaria balearica y Simptorfia africana.
La fuente proporciona agua durante todo el año al refugio de S'Arenalet. El futuro del entorno del torrente depende del equilibrio entre el consumo de agua del refugio y la cantidad que la fuente proporciona. Por este motivo, es necesario reducir al mínimo indispensable el consumo de agua en los refugios. Con un pequeño esfuerzo, todos podremos disfrutar durante muchos años del encanto de esta fuente ¡Tu colaboración es imprescindible para conseguirlo! Al volver a tu casa, recuerda que reducir el consumo de agua es importante por poder conservar otras muchas fuentes, balsas y humedales que desaparecen cuando se extrae demasiada agua de los acuíferos.
